4 películas que ayudan a definir tu vocación

En todo el mundo existen quienes se han inspirado en determinados rodajes cinematográficos para definir su futuro profesional. Muchas veces cuando niños el cine -con sus valorables personajes-, nos implanta una especie de semilla (de gusto, tendencia, admiración, empatía) en lo más profundo de nuestro ser que germina con los años.

“Hay muchas películas famosas e impactantes en torno a la inspiración para una carrera o profesión”, asevera el periodista y crítico de cine, Daniel Olave (@todo_cine), a quien solicitamos mencionar sólo cinco largometrajes que sean claramente motivadores y que representen una férrea vocación. Su lista, es la siguiente: “La Sociedad de los Poetas Muertos”, “Patch Adams”, “Todos los Hombres del Presidente”, “Matar a un Ruiseñor” y “La Red Social”. Si las viste, de seguro ya sabes a qué profesiones inspiran…

“La Sociedad de los Poetas Muertos”

En 1959, la Academia Walton sigue manteniendo el clásico modelo de educación victoriana. Los muchachos que allí estudian pertenecen a la más exquisita sociedad y lo hacen con el único fin de triunfar en el futuro. El nuevo curso cuenta con la novedad de una incorporación: un profesor de literatura, John Keating, antiguo alumno del centro.

Esta notable película de 1989, protagonizada por el recientemente fallecido Robin Williams, obtuvo en 1990 el Oscar al “Mejor guión original”. Cuando algún joven de la enseñanza media ve esta cinta (del género drama), siente de inmediato el deseo de vivir al máximo, disfrutar el día (“Carpe Diem”), imprimirle pasión a lo que anhela, para descubrir en el momento de su muerte, que en realidad no había vivido… Según dice el experto en cine, Daniel Olave, “yo creo que sin duda la Sociedad de los Poetas Muertos, marcó a muchos con una imagen romántica del profesor”. La particular forma de enseñar, rompiendo los esquemas, del profesor de literatura, John Keating, muestra a un personaje muy querible,  “jugado”, apasionado por su profesión.

“Keating es un maestro dedicado que considera que las personas son valiosas y que todo el mundo debe luchar por las cosas que cree”, destaca Olave. Agrega: “Cuando hoy, constantemente se les dice a quienes desean estudiar esta carrera que se trata de un profesional mal pagado, que aquí no se les valora, etcétera, yo creo que ésta película es una súper bonita inspiración de buscar hacer de manera distinta este trabajo, de ser capaces de verdad de dirigir a los jóvenes”.

“Patch Adams” 

A causa de una depresión profunda, Hunter Patch Adams pasó una temporada en el siquiátrico. Allí descubrió el desdén de la mayoría de los médicos con sus pacientes, una situación que prometió remediar. Basada en una historia real, la película es la biografía de ese doctor que revolucionó a la comunidad médica oficial, aplicando singulares terapias consistentes en hacer reír y proporcionar afecto a los pacientes enfermos de cáncer.

También protagonizada por Robin Williams, esta comedia de 1998, es fuente de inspiración vocacional para quienes desean estudiar medicina, no porque prime el dinero o alto salario de esta profesión, sino que la ayuda al prójimo, la calidez y cercanía con el paciente. Daniel Olave subraya que esta cinta motiva a los jóvenes que “buscan una manera diferente de ejercer la medicina, también en un contexto romántico de no querer desempeñar esta profesión con la frialdad que muchas veces se da hoy en día en la relación médico-paciente, donde la gente siente que existe mucha distancia con el doctor que cobra caro, que atiende poco rato, etcétera.

Entonces surge esta mirada de un doctor que hace prevalecer por sobre el típico delantal blanco la nariz roja de payaso, y se preocupa principalmente de establecer una estrecha relación con el paciente, y de cómo -de alguna manera-, entregar amor, cariño y humor dentro de la terapia para mejorar la salud de una persona. Mucha gente, no sólo médicos, sino que de otras áreas de la salud (e incluso diferentes), están inspirados por las ideas del verdadero Patch Adams, y al verlo en la película con Robin Williams, sintieron ese llamado de ejercer la medicina de un manera distinta”, comenta Olave.

“Todos los Hombres del Presidente” 

En plena campaña electoral a la presidencia de los EEUU se descubre las maniobras  de cinco delincuentes en las oficinas del Watergate. Los periodistas del Washington Post, Carl Bernstein y Bob Woodward, son encargados de realizar el reportaje y empiezan a encontrar misteriosas conexiones entre los delincuentes e influyentes personalidades gubernamentales.

Este drama de 1976, protagonizada por Dustin Hoffman y Robert Redford,  basado en una historia de la vida real obtuvo cuatro premios Óscar en 1977:   “Mejor actor secundario” (Jason Robards), “Mejor guión adaptado”, “Mejor dirección de arte” y “Mejor sonido”.  El crítico de cine señala que “esta película es como un ícono para varias generaciones del valor que puede tener la profesión de periodista, donde los reporteros investigan el caso Watergate hasta las últimas consecuencias, lo que significó la caída del gobierno de Richard Nixon. Esta cinta revela toda la investigación periodística, las presiones y esto de conseguir la verdad a toda costa, aunque eso significara todo lo que significó después.

Aunque hay muchas películas de periodistas, yo creo que “Todos los Hombres del Presidente” tiene esa cosa de inspirar todavía ese lado de servicio de la verdad por encima de todo, aún cuando existan una serie de limitantes y presiones”.

“Matar a un Ruiseñor” 

En una pequeña ciudad sureña de Estados Unidos, en la época de la gran depresión, una mujer blanca acusa a un hombre negro de haberla violado. Si bien no existen casi pruebas ni ­indicios de culpabilidad en el acusado, el color de su piel es más que suficiente para que su veredicto sea desfavorable y ningún abogado del estado quiera defenderlo… menos uno: Arricus Finch, el ciudadano más honorable de la ciudad.

Este acontecimiento trastoca el sosiego cotidiano de la pequeña comunidad, y el hecho de hacerse cargo de la defensa del acusado le causa innumerables problemas al honorable Atticus con diversos amigos y vecinos; sin embargo, y tras el transcurso de los acontecimientos en el juicio, se va ganando poco a poco una mayor admiración por parte de sus dos hijos, huérfanos de madre.

Este largometraje de 1962, del género drama, protagonizada por Gregory Peck, logró tres Óscar en 1963: “Mejor actor”, “Mejor guión adaptado” y “Mejor decoración en blanco y negro”. Daniel Olave manifiesta que “hay varias películas de abogados, y de abogados sin escrúpulos y también heroicos, pero hay una sobre todo que es muy bonita como película: “Matar a un Ruiseñor”, que está basada en la novela de la escritora estadounidense Harper Lee”.

Lee es la hija del abogado que defiende -en una sociedad todavía racista- al ciudadano negro envuelto en un conflicto.  “Es una película preciosa, que muestra -a través de los ojos de la hija chica, la escritora- a un abogado que tiene súper claros sus valores y da una lección de vida a sus hijos. Yo creo que esta es una de esas películas inolvidables de todos los tiempos, y es una de las que mejor retrata y más heroica o idealistamente lo que puede llegar a ser, desde un punto de vista valórico, la profesión de abogado, cuando se ejerce en pos de ayudar a los demás. Aquí se muestra la verdad por sobre todo, y el sentido social de esta profesión”.

Fuente Publimetro | http://goo.gl/TS1xno